viernes, 22 de abril de 2011

No al racismo


Los animales no son cosas,que se compran y se venden como una mercancía, no me vengan con razas, que esas son mentiras. El perro es perro, el gato también y ni que hablar de otros animales.Ellos no deciden con quien tener descendencia, lo hacen con las reglas de la naturaleza.

Acaso no es lo mismo pensar en un dálmata, en un caniche que vale tantos cientos de pesos,que pensar en la teoria del racismo, con el que los mulatos, los mestizos somos inferiores que los rubios de ojos claros?

Los elegimos y les ponemos precio porque se ven mas lindos? Mentiras, racismo.Las razas son mentiras,no existen,son ficticias. Por algo cada una es supuestamente especial, tiene sus propias enfermedades, cuidados y virtudes, es como hacer animales en escala.


domingo, 10 de abril de 2011

Visita a la Quinta del General Perón en San Vicente


En San Vicente, en la provincia de Buenos Aires, lejos de los centros urbanos se encuentra la quinta "17 de octubre" que pertenecía al General Perón y a Evita. Ese lugar lleno de enormes y diversos árboles albergó a la pareja presidencial de la que más recuerdos se tienen en nuestro país. Ese era su lugar de descanso.

Y ahí nos dirigíamos con los compañeros a pasar una tarde diferente, entre los recuerdos de nuestro líder y la nostalgia.

La quinta, que tiene unas 19 hectáreas de superficie está preparada para ofrecer visitas guiadas a los visitantes, además de talleres de distintas actividades como pintura, teatro, hotelería. Las visitas duran cerca de dos horas pero solo abarcan un tramo de la quinta, casi la mitad del terreno.

La visita comenzó alrededor de las 15:30, mientras nuestro guía que se presentó como Lucas nos invitaba a ponernos cómodos. Como éramos muchos nos dividieron en dos grupos. Al iniciar el recorrido, lo primero que nos cruzamos en el camino fue una enorme estatua a la que le faltan las cabezas y parece estar incompleta. Según nuestro guía, esas estatuas de unos tres metros de altura pertenecían al "Monumento al Descamisado", que fue mandado a construir por el General en 1953 para que sea parte del mausoleo de Evita. Comprendía 16 estatuas, pero solo se pudieron terminar tres. Durante la llamada "Revolución Libertadora" las estatuas terminadas fueron robadas, degolladas y tiradas al Riachuelo para hacerlas desaparecer. Cuando las pudieron recuperar, decidieron mantenerlas así, como testimonio de lo que pasó con su suerte y para conservarlas lo más parecidas a las originales.

La quinta estaba llena de regalos. Cerca de la entrada, se levanta un "Cruceiro", una especie de guía del camino, muy antigua, de origen europeo que Evita recibió como regalo después de un viaje como primera dama al viejo continente. Una caballeriza pequeña, un poco más alejado, también obsequio, en su momento escondía a Mancha, el caballo preferido que Perón.

Para el otro extremo, se levanta un torreón, que aunque aún sigue usándose para sostener el tanque de agua que abastece a la quinta, también era usado por Perón para llegar a su pueblo. En la parte superior, se preparó una radio desde la que emitía los mensajes por Cadena Nacional sin tener que regresar a la Capital. Y en la entrada, delante de la puerta, el General y su mujer pasaban horas sentados viendo la quinta.

Nuestros ojos se maravillaban y las cámaras no dejaban de despedir flashes. Se escuchaban algunos comentarios. Muchos de los que estábamos no solo no conocimos a Perón, sino que tampoco habíamos visto cosas de esa época. Muchos somos tan jóvenes que hasta parece raro para los curiosos que cantemos la Marcha Peronista con tanto énfasis.

La siguiente etapa de la recorrida es la casa que hoy funciona como museo. Una casa enorme repleta de objetos personales de los dos, pero especialmente de Perón. La casa fue saqueada en 1955 y destruida en gran parte, por esta razón, se hicieron tareas de restauración en toda la casa, trayendo objetos de su otra residencia "Puerta de Hierro", de España. Un pequeño recibidor con algunas placas nos llevan al living casi unido al comedor, muy amplios los dos, con cuadros, y objetos personales el primero, y condecoraciones el segundo. Un busto del General se impone en la sala, cerca del ventanal que cubre toda una pared. Del comedor se extiende un largo y estrecho pasillo cubierto de cuadros, de fotos y pinturas, uniformes exhibidos.

Recorrer esos pasillos repletos de historia nos levó un rato más del esperado. Cada foto, cada dedicatoria, nos obligaba a detenernos, a elogiar, a admirarnos. Por ese pasillo caminaban el General y Evita.

Ese pasillo conducía a dos dormitorios sencillos, la cocina, a un vestidor, un cuarto de aseo, todos muy sencillos, no muy grandes. Al final del pasillo, se encuentra un salón de armas donde Perón practicaba esgrima y otras actividades. Allí encontramos exhibidos documentos y elementos que fueron suyos y corresponden a la etapa final de su vida.

Salimos, no sabíamos que más faltaba por recorrer. El guía nos llevó a ver el tren presidencial, el tren que usaba Perón para viajar por el país. Se conservan solo tres vagones, que no pudimos ver por dentro. No pudimos evitar querer subir a la locomotora, poner nuestra bandera, sacarnos una foto ahí.

Cuando pensamos que ya habíamos visto todo, Lucas nos dirigió un salón moderno que tiene la "Exposición Justa Libre y Soberana", una galería de gigantografías de distintos momentos de la vida del líder y de nuestro país. Pronto vino la despedida .Nos anunció que si seguíamos el camino de la derecha nos íbamos a encontrar con el mausoleo adonde se encuentran los restos de Perón. Ese lugar más que místico, cargado de significado para nosotros se lo conoce como la "Plaza del encuentro", porque es el momento del encuentro con Perón, aunque no solo con él: es un encuentro con nuestra historia, la de nuestros compañeros, la de Evita, encuentro con nuestros orígenes, con nuestros objetivos, con el ejemplo a seguir, con sus aciertos y sus errores. No pudimos evitar cantar casi a los gritos para que él, desde donde este, nos escuche, delante de ese vidrio que nos separaba, la Marcha una vez más. Porque ya lo decía él y estaba en una pared "mi único heredero es el pueblo", y lo es, y será. Porque tenemos memoria, y porque sabemos que ese es el camino para un país mejor. El que él nos marcó.

domingo, 3 de abril de 2011

Ley de medios de la democracia y nuevos desafíos en el periodismo


"El periodismo es libre o es una farsa". Rodolfo Walsh

En nuestros días, el papel del periodismo está siendo muy discutido. No hay dudas de que la batalla que se libró en la sociedad para terminar con la antigua Ley de Radiodifusión de la Dictadura modificó el panorama mediático que conocíamos. La ley, establecida por decreto en 1980, nos tenía más que atrapados en un círculo vicioso que solo beneficiaba a los más poderosos y estrechaba el camino de la información. A partir de la nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, promulgada en el 2009 bajo de presidencia de Cristina Fernández de Kirchner se modificó lo acordado hasta entonces. La ley tiene como objetivos desmonopolizar los medios, democratizar los espacios, ofrecer más contenidos nacionales en las grillas, multiplicar las voces, entre otras medidas.

En éste marco de democracia nunca antes visto en nuestro país, donde todos podemos decir lo que pensamos y ahora tenemos nuestro espacio para hacerlo, están los periodistas, los comunicadores. Aquellos que todos los días trabajan para contarnos la realidad. Aquellos que día a día se encuentran entre lo que sucede y la manera que los medios quieren que eso sea contado. Sí, no seamos inocentes: no existe el periodismo independiente. Siempre que se habla, se lo hace desde un lugar en especial, desde las palabras que se eligen, pasando por las fotos, la ubicación en un diario, la franja horaria en la televisión o el tipo de programa de radio. Siempre depende de diversos intereses. Pero no siempre esos intereses son malos, no es cuestión de estigmatizar. El problema es cuando esos intereses son económicos y políticos, y son más importantes que informar. Por algo existen las líneas editoriales de los diarios, las radios, las emisoras de televisión, que los comunicadores deben acatar al pie de la letra. Cada uno tiene una intencionalidad, una manera de llegar a la gente.

Hay miles de maneras de decir lo mismo pero nunca se debe inventar, nunca se debe mentir.

El caso más paradigmático, que refleja intereses diversos y usa a la mentira como su as bajo la manga, es el del diario Clarín, que a fines de la década del noventa se convirtió en un grupo económico, con 270 licencias entre radio, televisión, medios gráficos y servicios de internet. Existen otros casos de monopolios y todos coinciden en un mismo problema, limitar la libertad de expresión. Ellos que muchas veces confunden a la “libertad de expresión” con “libertad de empresa” encierran a la información en un vaivén, en una reproducción de las mismas noticias.

En nuestro país para ser periodistas no es necesario tener licencia o matrícula habilitante, sino que por el contrario cualquiera puede ejercer la profesión. Cualquier persona puede escribir una columna, salir con una cámara, entrevistar a alguien, pagar un espacio y tener su propio programa en radio. No confundamos los términos: que haya libertad de expresión no significa que no sea necesario capacitarse. Existen muchas universidades públicas que la tienen entre sus carreras, aunque también hay otros establecimientos que buscan hacer un negocio de la educación, como los institutos que dicen que nos podemos recibir en pocos meses, u otros que nos quieren preparar en la praxis aunque no sepamos que decir.

Los que nos estamos formando en esta profesión creemos que es más que importante capacitarse para ser profesionales y no meros reproductores de técnicas o discursos. El periodista es más que un simple trabajador que cumple un horario, tiene una manera de vivir y lo hace para otros, para la opinión pública, para todos los ciudadanos. No es un personaje mediático que representa a un medio en especial, es un portavoz de los que no tienen voz.

Vivimos en un momento histórico, hoy tenemos espacios, podemos formarnos, tenemos las herramientas. Gracias a la nueva ley de medios, aparecieron y seguirán apareciendo medios alternativos a las voces dominantes, como los de las cooperativas, de las universidades. Este es nuestro espacio, el de los futuros profesionales. Podemos hacerle frente a los multimedios con un modo de hacer periodismo nuevo, podemos terminar con el vaciamiento cultural al que nos tienen acostumbrados, a la sobreinformación que nos tapa la realidad.

Los medios de comunicación son fundamentales en toda democracia, para que todos tengamos el derecho a informarnos de la mejor manera posible, como queramos. Que haya diversidad de opciones para elegir. Para saber lo que nos pasa, y lo que pasa. Para que no nos oculten nada, para que no nos mientan.

Hoy podemos hablar de un periodismo militante, el que nos demuestra que se puede trabajar en un medio y no por eso dejar de lado los ideales, las posturas políticas, la lucha por los derechos. Este es el objetivo de quienes pronto ingresarán (e ingresaremos) en los medios, que tendrán otro panorama, en plena libertad de expresión y esperemos, sin monopolios mediáticos. Con pluralidad de voces.

viernes, 1 de abril de 2011

Recuerdo a los veteranos y caídos en Malvinas


Un nuevo aniversario de la Guerra de Malvinas. 29 años después de ese 2 de abril de 1982 en el que millones de argentinos ponían todas sus esperanzas en la recuperación de las tan queridas Islas Malvinas. Eran tiempos difíciles en donde no se podía estar reunido sin el riesgo de ser visto como un conspirador, y la llegada de una guerra simbolizaba para los argentinos la posibilidad de unirse para ayudar a las fuerzas. Ahí entre sueños y esperanzas muchos dejaron lo más presiado, de lo más caro a lo de menor valor que tenían a mano, todo para ayudar a los que fueron a combatir por nuestras islas. Ropa, alimentos, dinero, así como también cartas, miles que la gente escribía para darles apoyo en los momentos más duros. El pueblo argentino había unido sus fuerzas para que a esos pibes sin experiencia no les faltara nada.

Por esos días, el trabajo de los medios a favor de la mentira estuvo al pie del cañón: tapas fraudulentas y mentirosas anunciaban "estamos ganando", o desde los programas que hacían, por ejemplo, un seguimiento completo de las donaciones. Muy bien sabemos que esa generosa ayuda del pueblo argentino, nunca llego a destino. Por el contrario, los pibes sufrían frío por la escasa ropa y su mala calidad, no tenian buenas armas para el combate, no eran bien alimentados y en los peores casos debían poner en mayor riesgo su vida para poder comer. (como los robos de comida)

Tenían frío, no comían. Eran nuestros pibes, que no tenían mucha idea de como manejar las armas y que les asustaba la muerte. Era lógico. No estábamos preparados para la guerra, en ningún sentido. Era otra excusa más de las que tenían en las Fuerzas Armadas para fingir a los demás que estábamos bien, así como lo hicieron en 1978 con el Mundial de Fútbol.

Muchos no volvieron de Malvinas. Otros volvieron y tuvieron que llevar para siempre el dolor de la perdida de la inocencia, la muerte de los amigos, el ruido de los estallidos de las bombas, las carencias padecidas. Nunca las van a olvidar. Su vida nunca más fue la misma a partir de entonces.

Hubo quienes no querían ir, claro. Pero también hubo muchísimos que fueron con convencimiento, dispuestos a dar batalla, porque amaban a la patria y querían defenderla de los invasores.

Hoy recordamos este día no solo como el que dio inicio a una guerra sangrienta y dolorosa, sino como un día en el que debemos recordar a esos pibes y no tanto,a esos que dieron su vida por la Patria que los vio nacer, y a aquellos que viven con ese triste recuerdo, que lo dieron todo y aún lo pueden contar. Recordemos siempre a los caídos y veteranos de guerra, que por sus secuelas, muchos no tienen en la actualidad la mejor calidad de vida.

A todos ellos mi mayor respeto y recuerdo en este día.

Las Malvinas son y serán siempre Argentinas!

Viva la Patria!!!!