lunes, 14 de mayo de 2012

Amorosa anticipación


Ni la intimidad de tu frente clara como una fiesta 
ni la costumbre de tu cuerpo, aún misterioso y tácito y de niña, 
ni la sucesión de tu vida asumiendo palabras o silencios 
serán favor tan misterioso 
como el mirar tu sueño implicado 
en la vigilia de mis brazos. 
Virgen milagrosamente otra vez por la virtud absolutoria del sueño, 
quieta y resplandeciente como una dicha que la memoria elige, 
me darás esa orilla de tu vida que tú misma no tienes, 
Arrojado a quietud 
divisaré esa playa última de tu ser 
y te veré por vez primera, quizá, 
como Dios ha de verte, 
desbaratada la ficción del Tiempo 
sin el amor, sin mí.


Jorge Luis Borges 

Hoy encontré éste hermoso poema de Borges, que me encanta y quería compartirlo...



martes, 24 de abril de 2012

La palabra

Pablo Neruda, de "Confieso que he vivido"

…Todo lo que usted quiera, sí señor, pero son las palabras las que cantan, las que suben y bajan… Me prosterno ante ellas… Las amo, las adhiero, las persigo, las muerdo, las derrito… Amo tanto las palabras… Las inesperadas… Las que glotonamente se esperan, se acechan, hasta que de pronto caen… Vocablos amados… Brillan como perlas de colores, saltan como platinados peces, son espuma, hilo, metal, rocío… Persigo algunas palabras… Son tan hermosas que las quiero poner todas en mi poema… Las agarro al vuelo, cuando van zumbando, y las atrapo, las limpio, las pelo, me preparo frente al plato, las siento cristalinas, vibrantes ebúrneas, vegetales, aceitosas, como frutas, como algas, como ágatas, como aceitunas… Y entonces las revuelvo, las agito, me las bebo, me las zampo, las trituro, las emperejilo, las liberto… Las dejo como estalactitas en mi poema, como pedacitos de madera bruñida, como carbón, como restos de naufragio, regalos de la ola… Todo está en la palabra… Una idea entera se cambia porque una palabra se trasladó de sitio, o porque otra se sentó como una reinita adentro de una frase que no la esperaba y que le obedeció. Tienen sombra, transparencia, peso, plumas, pelos, tienen de todo lo que se les fue agregando de tanto rodar por el río, de tanto transmigrar de patria, de tanto ser raíces… Son antiquísimas y recientísimas… Viven en el féretro escondido y en la flor apenas comenzada… Que buen idioma el mío, qué buena lengua heredamos de los conquistadores torvos… Éstos andaban a zancadas por las tremendas cordilleras, por las Américas encrespadas, buscando patatas, butifarras, frijolitos, tabaco negro, oro, maíz, huevos fritos, con aquel apetito voraz que nunca más se ha visto en el mundo… Todo se lo tragaban, con religiones, pirámides, tribus, idolatrías iguales a las que ellos traían en sus grandes bolsas… Por donde pasaban quedaba arrasada la tierra… Pero a los bárbaros se les caían de la tierra de las barbas, de las herraduras, como piedrecitas, las palabras luminosas que se quedaron aquí resplandecientes… el idioma. Salimos perdiendo… Salimos ganando… Se llevaron el oro y nos dejaron el oro… Se lo llevaron todo y nos dejaron todo… Nos dejaron las palabras.

domingo, 22 de abril de 2012

Opinóloga

Nota preliminar: Las notas siguientes que suscriban debajo del título “Opinóloga” son parte de un nuevo espacio dentro del blog que incluirá segmentos de opinión de quien habla, sobre temas varios, tanto de actualidad como de interés general. Como justamente corresponden al género de la opinión, me limito a hacer observaciones de la realidad con datos que pueden ser o con verificados por su veracidad y que seguramente tengan más que ver con el sentido común que con el saber de tipo científico e intelectual… Ahí vamos…


De los viajes en el trasporte público…

"Viajar es un placer" dirían algunos como Pipo Pescador. De hecho muchos lo creemos así, pero lo cierto es que pasamos gran parte de nuestra vida viajando, a lugares poco placenteros, rodeados de limitaciones y obligaciones que nos alejan del placer ansiado. También están los que prefieren quedarse en casa antes que subirse a un vehículo. Pero esa es otra historia.

Viajar en tren, colectivo y subte son cosas de todos los días. A la mayoría de nosotros le tocó (y le toca) alguna vez recorrer todos los días muchos quilómetros para llegar al trabajo, muchas veces pasando por los tres tipos de trasporte juntos. Recuerdo una época hace unos años cuando tenía que ir desde Claypole hasta Microcentro con lo que eso implica, salir de ahí después a la tarde y correr para llegar a la facultad de noche. Nada nuevo ni mágico o desconocido. A todos nos pasa en algún momento. Si nos ponemos a pensar muy seguido tenemos ganas de largar todo, nos decimos “No llego más a casa”. A la mañana antes de salir nos fijamos el noticiero solo para saber si hay alguna calle cortada, algún problema con el servicio y claro, para ver la hora y calcular cuánto tiempo tarde podemos llegar… A veces me pregunto si eso esta bueno. Porque nadie se queja. Sí del trasporte, sí de los embotellamientos, sí de los cortes, pero nadie se queja de que tengamos que viajar más de una hora, llegar cansados y traspirados después de correr a ese colectivo que nos para en el medio de la avenida. Viajar apretado como si fuera lindo toquetearse tampoco esta bueno. “¿Entraré?”, pensamos cuando para el tren en la estación y lo vemos lleno por las ventanillas. Y una vez arriba la pregunta que se nos cruza es “¿Por dónde me bajo?”. Sí, todos somos víctimas de los trenes que parece que van al matadero más que al Centro. Claro sin olvidar que nos “apoyen” con el típico “discúlpame” o “permiso”, o que corramos el riesgo que en esos apretones nos afanen algo del bolso. Así que encima de pasarla mal, miramos hasta con ojos en la espalda todo lo que nos rodea. Sumémosle al paisaje los vendedores ambulantes que son una fuente de tentación (no sabemos que venden pero queremos comprarles, o chusmear que venden), porque nos generan la necesidad de tener lo que traen en las manos, nos chocan o nos ponen el parlante en las orejas cuando pasan si su oferta son cds. Ojo que los vendedores me caen muy bien y muy a su favor muchas veces nos hacen sentir acompañados cuando pasan más de una vez... (Porque en el tren te sentís un poco solo a veces, por la falta de chofer a la vista). Lo que mi sentido común todavía no acepta y nunca va a aceptar es que se te aparezcan chicos, muy chiquitos casi siempre a pedirte una moneda con la excusa de una tarjetita entre sus manos. ¿Qué hay que hacer en ese caso? Da pena para algunos, en lo particular lo que siento es odio, bronca, que chicos con esa edad anden de vagón en vagón dando ese espectáculo lamentable. ¿Responsables? Muchos, múltiples. Si no les das una moneda te sentís mal, te sentís un hijo de puta, aunque si les das te queda el sabor amargo de no saber adónde va a parar esa moneda asquerosa que salió de tu bolsillo.

Así que, como vemos no está muy bueno viajar así. Son las 7 de la mañana y llegaste al laburo con mil historias que contar. Cansado, y seguro con algo de malhumor. Algunos tienen suerte y se les pasa porque disfrutan su trabajo, no como a mí que llegaba cargada y encima la pasaba mal.

El viaje en bondi es otro cantar como diría mi viejo. Uno sube al colectivo y mira para todos lados buscando un asiento vacío. Después se nos cruza por la mente las cosas que podemos hacer en el camino. Miramos por la ventanilla, aunque muchas veces sepamos de memoria por donde va. Cuando pasa el tiempo de ver lo mismo, y son meses, años igual, miramos diferentes cosas: la cantidad de casas, de paradas, la misma gente. En lo particular me gusta imaginarme adónde bajará la gente que está en el colectivo, y adónde irá una vez allí. Las mismas calles, el mismo destino.

Así que viajar muchas veces no es como quisiéramos. Es parte de la costumbre, de la realidad de todos los días. Nos sentimos distintos cuando vamos de paseo, de vacaciones. Solo tenemos que hacernos a la idea de que la mitad de las cosas que hacemos por rutina no son las mejores ni las más divertidas, lo esencial es encontrarle algo novedoso, algo especial a esa realidad que nos toca vivir...

domingo, 9 de octubre de 2011

Carta del General Perón por la Muerte del Che


Compañeros:

Con profundo dolor he recibido la noticia de una irreparable pérdida para la causa de los pueblos que luchan por su liberación. Quienes hemos abrazado este ideal, nos sentimos hermanados con todos aquellos que en cualquier lugar del mundo y bajo cualquier bandera, luchan contra la injusticia, la miseria y la explotación.

Nos sentimos hermanados con todos los que con valentía y decisión enfrentan la voracidad insaciable del imperialismo, que con la complicidad de las oligarquías apátridas apuntaladas por militares títeres del pentágono mantienen a los pueblos oprimidos.

Hoy ha caído en esa lucha, como un héroe, la figura joven más extraordinaria que ha dado la revolución en Latinoamérica: ha muerto el Comandante Ernesto Che Guevara. Su muerte me desgarra el alma porque era uno de los nuestros, quizás el mejor: un ejemplo de conducta, desprendimiento, espíritu de sacrificio, renunciamiento. La profunda convicción en la justicia de la causa que abrazo, le dio la fuerza, el valor, el coraje que hoy lo eleva a la categoría de héroe y mártir.

He leído algunos cables que pretenden presentarlo como enemigo del Peronismo. Nada más absurdo. Suponiendo fuera cierto que en 1951 haya estado ligado a un intento golpista, ¿qué edad tenía entonces? Yo mismo, siendo un joven oficial, participé del golpe que derrocó al gobierno popular de Hipólito Irigoyen. Yo también en ese momento fui utilizado por la oligarquía.

Lo importante es darse cuenta de esos errores y enmendarlos. ¡Vaya si el Che los enmendó! En 1954, cuando en Guatemala lucha en defensa del gobierno de Jacobo Arbenz ante la prepotente intervención armada de los yanquis, yo personalmente di instrucciones a al chancillería para que le solucionaran la difícil situación que se le planteaba a ese valiente joven argentino; y fue así como salió hacia México.

Su vida, su epopeya, es el ejemplo más puro en que se deben mirar nuestros jóvenes, los jóvenes de toda América Latina.

No faltaran quienes pretendan empalidecer su figura. El imperialismo temeroso del enorme prestigio que ya había ganado en las masas populares; otros, los que no viven las realidades de nuestros pueblos sojuzgados. Ya me han llegado noticias de que el Partido Comunista Argentino, solapadamente, está en campaña de desprestigio. No nos debe sorprender ya que siempre se ha caracterizado por marchar a contramano del proceso histórico nacional. Siempre ha estado en contra de los movimientos nacionales y populares. De eso podemos dar fe los peronistas.

La hora de los pueblos ha llegado y las revoluciones nacionales en Latinoamérica son un hecho irreversible. El actual equilibrio será roto porque es infantil pensar que se pueden superar sin revolución las resistencias de las oligarquías y de los monopolios inversionistas del imperialismo.

Las revoluciones socialistas se tiene que realizar; que cada uno haga la suya, no importa el sello que ella tenga. Por eso y para eso, deben conectarse entre si todos los movimientos nacionales, en la misma forma en que son solidarios entre si los usufructuarios del privilegio.

La mayoría de los gobiernos de América latina no van a resolver los problemas nacionales sencillamente porque no responden a los intereses nacionales. Ante esto, no creo que las expresiones revolucionarias verbales basten. Es necesario entrar a la acción revolucionaria, con base organizativa, con un programa estratégico y tácticas que hagan viable la concreción de la revolución. Y esta tarea, la deben llevar adelante quienes se sientan capaces. La lucha será dura, pero el triunfo definitivo será de los pueblos. Ellos tendrán la fuerza material circunstancialmente superior a la nuestra; pero nosotros contamos con la extraordinaria fuerza moral que nos da la convicción en la justicia de la causa que abrazamos y la razón histórica que nos asiste.

El Peronismo, consecuente con su tradición y con su lucha, como Movimiento Nacional, Popular y Revolucionario, rinde su homenaje emocionado al idealista, al revolucionario, al Comandante Ernesto Che Guevara, guerrillero argentino muerto en acción empuñando las armas en pos del triunfo de las revoluciones nacionales en Latinoamérica.

Juan Domingo Perón 24 OCTUBRE 1967.

martes, 16 de agosto de 2011

“Quiero convocar a todos a que pensemos en grande”


Tras una larga veda electoral, los compañeros del Peronismo Militante dieron su presente en las puertas del Hotel Intercontinental, elegido como bunker por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Junto a militantes de varias organizaciones, curiosos y demás personas de diferentes ámbitos que se acercaron a apoyar la fórmula Fernández-Boudou, los primeros resultados fueron dados: éxito rotundo.

Por primera vez en la historia de nuestro país, más de 28 millones de ciudadanos asistieron a las urnas para elegir a quienes nos van a representar en octubre. Estas elecciones primarias como se las denominó; abiertas, es decir, para todos y simultáneas demostraron quienes son en realidad los más representativos del pueblo argentino. Por su parte, las diferentes fuerzas políticas opositoras no llegaron a un porcentaje de votos equiparable con el de la primer mandataria, y muy por contrario ninguno supero el 13% de los votos y quedaron muchos dirigentes como Elisa Carrió afuera de los comicios nacionales.

Pasadas las 21, la presidenta comenzó su discurso de cara a los resultados, que por esas horas ya contaban con un 48% del total de votos. “Quiero hacer un llamado a todos los argentinos y a todas las fuerzas políticas” enfatizó y agregó “si escuchamos lo que dice la sociedad, lo que dicen las urnas vamos a lograr equivocarnos un poco menos”. Así comenzó a dar gracias la presidenta quien no dejó de recordar al ex presidente y compañero Néstor Kirchner, en especial, cuando en medio de cánticos y palabras de apoyo, su hija Florencia Kirchner subió al escenario.”Quiero convocar a todos a que pensemos en grande” alentó finalmente.

Aunque el discurso duró poco más de media hora, los jóvenes de la Juventud Peronista se quedaron en las puertas del hotel hasta pasada la medianoche, festejando el triunfo de Cristina, quien apuesta a cuatro años más de gobierno, ésta vez con Amado Boudou en la vicepresidencia, alguien de su plena confianza, para profundizar el Modelo Nacional y Popular iniciado en 2003 por Nestor Kirchner.

miércoles, 27 de julio de 2011

“¿Cuándo Evita los ha defraudado?”Por Eduardo Anguita, Miradas al Sur, edición del domingo 24 de julio de 2011

Me tomo el atrevimiento de reproducir esta nota, de Eduardo Anguita publicado el 24 de julio en el periódico Miradas al Sur...

Simplemente sin desperdicio, es una nota que esclarece muchos puntos que cualquier militante tiene que tener bien en claro,asi como cualquiera que quiera criticar,que como siempre digo, tiene que informarse antes de hacerlo...


Los agitados días electorales en la Ciudad de Buenos Aires y en Santa Fe generan inquietudes. Impulsan, a muchísimos argentinos, a preguntarse cuáles son las fortalezas con que cuenta Cristina Fernández de Kirchner para convencer no sólo de su capacidad para ganar las elecciones nacionales del 23 de octubre sino también para continuar conduciendo el proceso político iniciado por Néstor Kirchner el 25 de mayo de 2003. Las inquietudes y los interrogantes son legítimos porque en estos días quedaron al descubierto algunas de las debilidades ya previstas y otras tantas nuevas, que plantean debates genuinos. En cuanto a los puntos flacos conocidos desde tiempo atrás, el primero que debe apuntarse es que ambos distritos estaban gobernados por fuerzas políticas que ganaron en 2007; es decir, cuando la actual Presidenta ganó en primera vuelta. Es decir, cuatro años después, renuevan al tiempo que Cristina tiene todas las chances de volver a ganar.
Pero hubo cosas nuevas en estos cuatro años. Dos de peso. El conflicto por la 125 en 2008 que alejó a un sector del electorado de origen rural o vinculado a los agronegocios y el ataque iniciado por los medios de comunicación que ven el peligro que les genera la nueva ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, tratada y votada en el Congreso después de las elecciones de medio turno de junio de 2009, en las que el kirchnerismo sufrió un retroceso, producto del arrastre del conflicto agropecuario y por los coletazos de la crisis financiera internacional.
Además, en estos días aparecen elementos de orden más circunstancial. El primero es el de los encuestadores, que fallaron en calibrar el caudal electoral del PRO tanto en Capital como en Santa Fe. No hubo voces, hasta el momento, que salieran a explicar si las campañas de Daniel Filmus y de Agustín Rossi se hicieron –variante uno- sobre la base del desconocimiento de los votos que arrastraron Mauricio Macri y Miguel del Sel o –variante dos- sabían que las distancias serían grandes pero prefirieron silenciarlas pensando que su divulgación sería un factor de debilitamiento de los candidatos kirchneristas. En cualquier caso, para una fuerza popular que apuesta a la política genuina y convoca a la participación ciudadana es imprescindible dejar claro que no se juega con la credibilidad de la gente. No sirve entender que las encuestas sólo sirven cuando vienen bien. Peor es dar a conocer números inflados para sumar a los votantes panqueques que juegan a ganadores.
El otro tema es evitar los análisis de tinte triunfalista. Hubo abuso de comentarios sobre que la Presidenta gana en primera vuelta en octubre y que los dirigentes opositores quedaron reducidos a la nada. Si bien el país está en franco crecimiento y las políticas nacionales tienen un alto nivel de aceptación la población, es la primera vez en lo que va de la democracia recuperada en 1983 que los dueños de los medios afrontan una presidencial como protagonistas principales, aún por encima de muchos candidatos opositores. Por otra parte, si bien se suavizó el conflicto con las patronales agropecuarias, la Sociedad Rural decidió actuar también como un factor decisorio. El discurso de Hugo Biolcati del sábado estuvo claramente dirigido tanto a los electores de Santa Fe del día siguiente como de la Capital el próximo domingo. Palabras inflamadas sin un clima de protesta en la calle pero dirigido a sembrar odio al gobierno en los sectores medios urbanos y rurales.
La pregunta que se plantea es si el poderío de los medios concentrados más el de la Sociedad Rural son tan grandes como para restar fuerzas propias al conglomerado de fuerzas sociales y políticas que expresa el kirchnerismo. Cabe destacar que el establishment explotó a fondo el caso Schoklender y, al menos en la Ciudad de Buenos Aires, tuvo un impacto negativo importante en sectores permeables al discurso del gobierno. Las expectativas de quienes trabajaron en la campaña de Filmus era que la distancia con Macri no llegara a los 10 puntos. Y resultó prácticamente el doble. Toda mala evaluación lleva a desatender maneras de convocar electores. Concretamente a encarar una comunicación electoral más marketinera, al menos para intentar neutralizar la eficaz campaña macrista y también tener otra política frente al aprovechamiento de espacios televisivos, especialmente los no vinculados al periodismo político.
En el caso de Santa Fe, es más difícil de entender qué pasó porque María Eugenia Bielsa hizo una elección excelente y salió primera (579.000 votos) encabezando la lista de diputados provinciales mientras que Agustín Rossi (387.000) salió tercero. Queda claro que en una elección provincial donde se ponen en juego distintos cargos, los aciertos y los errores de campaña pueden mover el amperímetro mucho más de lo que creen las mentes que ven todo de modo rígido. Nacionalizar o no los ejes de campaña, tener o no candidatos carismáticos, haber quedado –o no- pegado al conflicto de la 125, tener o no buena relación con la Casa Rosada -y tantas otras cosas- suman o restan voluntades. A veces muchas, a veces pocas.
Y aunque los resultados parezcan crueles, para dirigentes de la talla de Filmus y de Rossi, la historia dirá algo más trascendente que los números. La trayectoria de ambos y la aridez de los dos distritos, los pone como dos políticos de una capacidad y un temple muy especiales. Rossi se cargó toda la responsabilidad del resultado. Un gesto que confirma su compromiso. Filmus encara este último tramo para honrar a muchos porteños que saben que no es lo mismo 20 que 15, y que harán fuerza para que la distancia sea la menor posible.

Qué significa profundizar el modelo. Hoy se cumplen 59 años de la muerte de Evita, la abanderada de los pobres. Casi un año antes de su fallecimiento, renunciaba a integrar la fórmula presidencial junto a Juan Domingo Perón. Estaba enferma, casi sin fuerzas, pero muchos pensaban que, además de cuestiones de salud, había motivos de orden político que llevaba a Eva a hacerse a un lado del cargo. Desde el edificio de 9 de Julio y Belgrano, Evita, dirigiéndose a Perón, el 22 de agosto de 1951, dijo que el pueblo “quiere saber de qué se trata” y, dirigiéndose a la multitud, agregó: “Ya sabe de qué se trata y quiere que el general Perón siga dirigiendo los destinos de la Patria”. Sin embargo, desde abajo, coreaban: “¡Con Evita! ¡Con Evita!”. Ella replicó: “Yo haré siempre lo que el pueblo quiera. Pero yo les digo que así como hace cinco años he dicho que prefería ser Evita, antes que la mujer del presidente, si ese Evita era dicho para aliviar algún dolor de mi Patria, ahora digo que sigo prefiriendo ser Evita. La Patria está salvada porque la gobierna el general Perón”. Ante la insistencia, contestó, llorando: “Compañeros, yo no renuncio a mi puesto de lucha. Yo renuncio a los honores. Haré, finalmente, lo que decida el pueblo”. La insistencia llevó a que terminara el discurso de un modo inolvidable: “Por el cariño que nos une, les pido por favor que no me hagan hacer lo que no quiero hacer. Se los pido a ustedes como amiga, como compañera. Les pido que se desconcentren. ¡Compañeros, ¿cuándo Evita los ha defraudado? ¿Cuándo Evita no ha hecho lo que ustedes desean?!”
La relación entre los pueblos y sus líderes reposa en la confianza. Una confianza que se alimenta cuando esos líderes, con los años de esfuerzo y de interpretación de la voluntad mayoritaria, dan pruebas de no estar tentados de ser socios de los poderosos.
Cuando convencen que el mayor deseo es el de servir a los pueblos y de hacer todo lo posible para que no haya más privilegios económicos ni sociedades desiguales. Esa es una condición imprescindible para no perder el lugar de representación, tan lleno de apariencias y oropeles, pero tan plagado de responsabilidades y desafíos. No alcanza sólo con ser fiel al pueblo. Se necesita de una autocrítica permanente, de búsqueda de nuevos lenguajes y nuevos lazos con diversos sectores de la sociedad. De alianzas, a veces circunstanciales y a veces más estables, con sectores que piensan distinto y expresan diversos intereses. Se precisa tiempo. Y ese tiempo no siempre es el de ganar. A veces es el tiempo de templarse en la adversidad y el disgusto. Tiempos en los que la lealtad y la confianza se hacen recíprocas y hacen que los vínculos se fortalezcan.

lunes, 25 de julio de 2011

Eva


Calle Florida, túnel de flores podridas.
Y el pobrerío se quedó sin madre
llorando entre faroles sin crespones.
Llorando en cueros, para siempre, solos.
Sombríos machos de corbata negra
sufrían rencorosos por decreto
y el órgano por Radio del Estado
hizo durar a Dios un mes o dos.
Buenos Aires de niebla y de silencio.
El Barrio Norte tras las celosías
encargaba a París rayos de sol.
La cola interminable para verla
y los que maldecían por si acaso
no vayan esos cabecitas negras
a bienaventurar a una cualquiera.

Flores podridas para Cleopatra.
Y los grasitas con el corazón rajado,
rajado en serio. Huérfanos. Silencio.
Calles de invierno donde nadie pregona
El Líder, Democracia, La Razón.
Y Antonio Tormo calla "amémonos".
Un vendaval de luto obligatorio.
Escarapelas con coágulos negros.
El siglo nunca vio muerte más muerte.
Pobrecitos rubíes, esmeraldas,
visones ofrendados por el pueblo,
sandalias de oro, sedas virreinales,
vacías, arrumbadas en la noche.
Y el odio entre paréntesis, rumiando
venganza en sótanos y con picana.
Y el amor y el dolor que eran de veras
gimiendo en el cordón de la vereda.
Lágrimas enjuagadas con harapos,
Madrecita de los Desamparados.
Silencio, que hasta el tango se murió.
Orden de arriba y lágrimas de abajo.
En plena juventud. No somos nada.
No somos nada más que un gran castigo.
Se pintó la República de negro

No descanses en paz, alza los brazos,
no para el día del renunciamiento
sino para juntarte a las mujeres
con tu bandera redentora
lavada en pólvora, resucitando.

No sé quién fuiste, pero te jugaste.
Torciste el Riachuelo a Plaza de Mayo,
metiste a las mujeres en la historia
de prepo, arrebatando los micrófonos,
repartiendo venganzas y limosnas.
Bruta como un diamante en un chiquero
¿Quién va a tirarte la última piedra?

Quizás un día nos juntemos
para invocar tu insólito coraje.

Todas, las contreras, las idólatras,
las madres incesantes, las rameras,
las que te amaron, las que te maldijeron,
las que obedientes tiran hijos
a la basura de la guerra, todas
las que ahora en el mundo fraternizan
sublevándose contra la aniquilación.

Cuando los buitres te dejen tranquila
y huyas de las estampas y el ultraje
empezaremos a saber quién fuiste.
Con látigo y sumisa, pasiva y compasiva,
única reina que tuvimos, loca
que arrebató el poder a los soldados.

Cuando juntas las reas y las monjas
y las violadas en los teleteatros
y las que callan pero no consienten
arrebatemos la liberación
para no naufragar en espejitos
ni bañarnos para los ejecutivos.

Cuando hagamos escándalo y justicia
el tiempo habrá pasado en limpio
tu prepotencia y tu martirio, hermana.
Tener agallas, como vos tuviste,
fanática, leal, desenfrenada

María Elena Walsh

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