Tras una larga veda electoral, los compañeros del Peronismo Militante dieron su presente en las puertas del Hotel Intercontinental, elegido como bunker por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Junto a militantes de varias organizaciones, curiosos y demás personas de diferentes ámbitos que se acercaron a apoyar la fórmula Fernández-Boudou, los primeros resultados fueron dados: éxito rotundo.
Por primera vez en la historia de nuestro país, más de 28 millones de ciudadanos asistieron a las urnas para elegir a quienes nos van a representar en octubre. Estas elecciones primarias como se las denominó; abiertas, es decir, para todos y simultáneas demostraron quienes son en realidad los más representativos del pueblo argentino. Por su parte, las diferentes fuerzas políticas opositoras no llegaron a un porcentaje de votos equiparable con el de la primer mandataria, y muy por contrario ninguno supero el 13% de los votos y quedaron muchos dirigentes como Elisa Carrió afuera de los comicios nacionales.
Pasadas las 21, la presidenta comenzó su discurso de cara a los resultados, que por esas horas ya contaban con un 48% del total de votos. “Quiero hacer un llamado a todos los argentinos y a todas las fuerzas políticas” enfatizó y agregó “si escuchamos lo que dice la sociedad, lo que dicen las urnas vamos a lograr equivocarnos un poco menos”. Así comenzó a dar gracias la presidenta quien no dejó de recordar al ex presidente y compañero Néstor Kirchner, en especial, cuando en medio de cánticos y palabras de apoyo, su hija Florencia Kirchner subió al escenario.”Quiero convocar a todos a que pensemos en grande” alentó finalmente.
Aunque el discurso duró poco más de media hora, los jóvenes de la Juventud Peronista se quedaron en las puertas del hotel hasta pasada la medianoche, festejando el triunfo de Cristina, quien apuesta a cuatro años más de gobierno, ésta vez con Amado Boudou en la vicepresidencia, alguien de su plena confianza, para profundizar el Modelo Nacional y Popular iniciado en 2003 por Nestor Kirchner.